martes, 23 de junio de 2015

Ramadán, siempre vale recordar

Los musulmanes están celebrando estos días el mes del Ramadán.
Es la festividad más sagrada para todos los musulmanes del mundo,
es una celebración que obliga a los creyentes a no ingerir alimentos
y líquidos desde el amanecer hasta el anochecer.
La fecha está marcada por la aparición de la luna nueva,
que señala el inicio
del noveno mes del calendario islámico, momento en el que,
 según la tradición, el profeta Mahoma empezó a recibir
la revelación del Corán hace más de mil 400 años.
Durante ese periodo, a los musulmanes de todo el mundo se les
obliga a ayunar desde el amanecer hasta la puesta del sol y
se esfuerzan por ser más piadosos y caritativos.
También tienen la obligación de abstenerse de beber líquidos,
fumar y tener relaciones sexuales.
El objetivo del ayuno es enseñar a los musulmanes la paciencia y
la humildad, así como recordarles lo afortunados que son y
hacer hincapié en la ayuda al necesitado y
aquellos con menos suerte.
Más allá del ayuno, el Ramadán es una celebración llena de ritos y
con una espiritualidad muy profunda.
Durante el día se ayuna, mientras que la noche
se dedica a la plegarias nocturnas, conocida como Tarawih.
Orar de noche (qiyaam al-layl) tiene un gran efecto en la purificación y
la reforma de los corazones, y también es un medio
para el perdón del pecado.
Además es tiempo para la lectura del Corán,
el libro sagrado que recoge la revelación
al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él).
Los musulmanes leerán el Corán completo durante este periodo.
El musulmán sabe que leer una sola letra del Corán
trae una decena de recompensas, y que leer una sola página
trae miles de recompensas (hasanaat).



Ramadán también es el mes de la súplica(du’a’) y
 el  retiro espiritual o I’tikaaf, que  significa permanecer
en la mezquita
para entregarse a la adoración a Allah.
Otro momento signficativo es es Zakaat al-Fitr,
por medio de la cual la persona que está ayunando
ofrece una expiación por alguna palabra que hubiera
pronunciado durante su ayuno; también es un medio
para alimentar y ayudar a los pobres.
Estos ritos son obligatorios para todos los musulmanes,
jóvenes y ancianos, hombres y mujeres.
Es una de las formas utilizadas para que la gente sienta
la unidad, cohesión y compasión mutua de la comunidad musulmana.
En algunos países, como Arabia Saudita,
hay un severo seguimiento de la  Sharía, o ley islámica,
que de ser incumplida por los extranjeros pueden
ser castigados con cárcel y la deportación.
Durante este mes los hábitos cambian.
En los países del golfo arábigo se reducen los horarios
de trabajo de 9 am a 5 de la tarde.
No hay restaurantes ni bares abiertos durante el día
y el consumo de alimentos y bebidas no debe hacerse en público.
Al ocaso del día, se rompe el ayuno y las familias se reúnen
a tomar sus alimentos, comenzado con por dátiles,
frutos típicos de la región, cordero, arroz y muchos dulces.
Este ritual inicia el jueves 18 de junio en  los países árabes,
 como Arabia Saudita, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein,
junto con muchos países occidentales y
está previsto que finalice el 17 de julio.
Como el mes santo de este año cae en verano,
algunas partes del hemisferio norte se enfrentarán a períodos de ayuno
que duran hasta 21 horas, debido a las horas de luz más largas.
Pero más allá de la abstinencia,
el Ramadán representa principalmente el mes de espiritualidad
en el que se piensa en los pobres, se acude con mayor frecuencia a la mezquita
y se busca la abstinencia de los malos pensamientos.
En Arabia Saudita, sede de los principales santuarios del Islam,
la Corte Real wahabita, de las más conservadoras del sunismo,
se encarga de fijar el comienzo del ayuno,
con base al informe de un tribunal de alto rango que se encarga
de vigilar el firmamento y establecer a simple vista
el inicio de la fase creciente de la luna.
Luego, la Corte Superior deberá validar el día exacto
de inicio del mes del mes de Ramadán,
que es el noveno mes lunar y empieza con la aparición de la luna
a finales de Sha’ban (octavo mes en el calendario lunar islámico).










Según la tradición con solo ver la luna nueva de forma natural
(sin telescopios o binoculares) marca el comienzo del mes sagrado.
Terminado el mes del Ramadán se produce el llamado Eid al-Fitr.
En las horas tempranas de la mañana del primer día del Shawwal
(jornada inaugural del Eid al-Fitr),
los musulmanes realizan un plegaria ritual, entonces se reparten dulces,
comida y bebidas sin alcohol en las mezquitas y hogares.
Las celebraciones duran tres días en los países islámicos.  
Algunos lo comparan con la fiesta de navidad de los católicos.